lunes, 11 de noviembre de 2013

II Jornadas de Pensamiento Contextual - Cafayate

1.   OBJETIVO.-
Fomentar el diálogo entre personas instituciones, compartan o no el credo católico, reflexionando sobre los desafíos de la nueva evangelización en nuestro contexto sociocultural.

2.   PROGRAMA.-


·         logo adveniat.JPGJueves 14 de Noviembre, de 18 a 21 hs

-          La Teología como armonía entre fe y razón – P José Demetrio Jiménez Mariscal OSA (Dr. En Filosofía – Sta María, Catamarca)
-          El itinerario del Depósito de la Fe en un particular contexto cultural. – P Roberto Toledo (Lic. en Filosofía –Salta)

·         Viernes 15 de Noviembre de 18 a 21 hs

-          La Virgen María, arquetipo de la Iglesia creyente que reciba y transmite la fe – María Verónica Talame (Dra. en Teología Bíblica – Salta)
-          La fe de la Iglesia en el mundo secularizado. El criterio de la Encarnación – Ruth Gramajo de Monzón (Dra. en Filosofía – Tucumán)

·         Sábado 16 de Noviembre de 8 a 13 hs

-          Evangelización de la cultura e inculturación del Kerigma. Una aproximación desde la Filosofía intercultural latinoamericana – Luis Baliña (Dr. en Filosofía – Buenos Aires), Pablo Etchebehere (Lic. en Filosofía – Buenos Aires) y P José Demetrio Jimenez O.S.A. (Dr en Filosofía – Santa María – Catamarca)

INSCRIPCIONES.-
Desde el Martes 12 en despacho Casa Parroquial de Cafayate


jueves, 15 de agosto de 2013

Asunción de la Virgen María a los Cielos

Hoy la Iglesia nos invita a recordar la Asunción de María Santísima en cuerpo y alma a los Cielos.

Basado en testimonios antiquísimos de la Tradición de la Iglesia el Papa Pío XII declaró este acontecimiento como Dogma de Fe en 1950. Recordemos que la Tradición es uno de los canales de la Revelación de Dios, junto con la Biblia. La Sagrada Escritura, por su parte alude también a la realización de esta glorificación en cuerpo y alma que esperamos se cumpla también en cada uno de nosotros al final de los tiempos. Después de Jesús es en María Virgen en quien se corrobora tal glorificación.

El Evangelio que la Iglesia propone para el día de hoy es el de la visita de María Santísima a Santa Isabel, narrado por Lucas. María estaba ya gestando en sus entrañas virginales a Cristo e Isabel llevaba seis meses de embarazo, a pesar de su vejez, del que más tarde sería Juan el Bautista.

Es muy interesante notar que en este texto se encuentran, a demás del Canto de la Virgen (Magnificat), la frase del Ave María que durante siglos la Iglesia ha rezado: Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Se halla también el gran título de la Virgen tal como lo rezamos en la misma oración, cual es el de Madre de Dios. Efectivamente, Isabel se dirige a ella tratándola como la madre de mi Señor. Conviene tener en cuenta que el título Señor como lo expresan los Evangelios al referirse a Jesús, es el equivalente al que usan los libros del Antiguo Testamento y toda la tradición judía para referirse únicamente a Dios. Vistas así las cosas, ya desde el inicio la comunidad cristiana entendía la Maternidad Divina de María.

Este Evangelio de Lucas presenta a la Virgen dirigiéndose a las montañas de Judá. La que ha sido sido subida en cuerpo y alma a la gloria, antes ha subido esas montañas movida por la Caridad. Son dos subidas que se complementan: para subir a los cielos es necesario antes haber subido las laderas escabrosas del servicio al necesitado; igual que la Virgen.

Nosotros esperamos ser glorificados en cuerpo y alma al final de los tiempos, gracias a Cristo el salvador, muerto y resucitado. Y para alcanzar esa exaltación sobrenatural, definitiva y eterna de nuestra naturaleza, es necesario imitar a María que sube las montañas de Judá para llevar su ayuda; es necesario seguir a Jesús que sube las laderas del Calvario para ofrecer su vida al Padre por amor a los hermanos.

Le pidamos a la Virgen María que ha subido glorificada por Dios al Cielo en cuerpo y alma, porque antes ha subido hermosamente las montañas de Judá para brindar auxilio, que nosotros podamos hacer el mismo itinerario. Ascender por las costosas cuestas de la caridad para con el prójimo para ser llevados después por la mano misericordiosa del Señor a la gloria eterna en cuerpo y alma.

martes, 30 de julio de 2013

Mes de Agosto

Compartimos con Uds la Carta a los Cristianos del mes de Agosto.

Pueden bajar todas las secciones de la Carta para verla o imprimirla. Se encuentran en formato jpg.


Portada

Página Doctrinal

Acto Significativo

Noticias

miércoles, 29 de mayo de 2013

Corpus Cristi

El siguiente texto es 
extracto adaptado del  guión 
para la  procesión 
de Corpus Cristi 
de la Parroquia 
San Carlos Borromeo
Prelatura de Cafayate



Seguramente muchos de nosotros hemos aprendido en nuestra catequesis para recibir la Primera Comunión sobre qué es la Eucaristía o el Santísimo Sacramento del Altar. No nos viene nada mal recordar y profundizar en esta gran ocasión para conocer y amar más al Jesús

Más...

sábado, 25 de mayo de 2013

Domingo de la Santísima Trinidad


 Símbolo un pan

Este símbolo me lo sugirió el P. Pío de Pietralchina, el cual para explicar el misterio de la Trinidad utilizaba el ejemplo del pan. Yo lo desarrollé el año pasado con todas las personas en la homilía y lo captaron muy bien.
Lo que expongo a continuación es un ejemplo de cómo se puede hacer una homilía sobre la Trinidad partiendo de un símbolo casero y con preguntas muy sencillas que todo el mundo puede contestar y que lleven a la gente a profundizar y entender, en la medida que Dios lo permita, este misterio central de la fe.

¿Cómo se puede hacer?

Se enseña el pan, a ser posible casero y luego se desarrolla la homilía haciendo preguntas a la gente como las que se señalan u otras que a cada uno se le ocurran y desde lo que digan ir desarrollando el tema.

-          ¿Qué elementos fundamentales se necesitan para hacer un pan?
Harina, agua y levadura.
Los tres elementos son distintos. El agua no es harina ni levadura. La harina no es levadura… y sin embargo unidos los tres forman una realidad distinta: el pan.

Algo así, pero con sus matizaciones, es el misterio de la Trinidad. El Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo. El Hijo no es el Padre, pero los tres son Dios, un Dios único y verdadero no tres dioses…

Si quisiéramos, sirviéndonos de estos tres elementos que hacen el pan, individuarlos y aplicarlos a la realidad de la Trinidad y a cada una de sus personas.

-          ¿La harina a qué Persona simbolizaría?
Al Padre.
La harina es el fundamento básico del pan…
El padre es el Creador, el Señor, de él procede todo… Él es la base, el sustento…

-          ¿El agua a que persona simbolizaría?
Al Hijo
El agua, unida a la harina forma una masa de la que sale el pan…
El Padre es Padre por el Hijo. Los evangelios al hablar del Hijo dicen que es como el agua: “El que tenga sed que venga a mí y beba…” “Yo soy el agua viva”…

-          ¿La levadura a que persona simbolizaría?
Al Espíritu Santo.
La levadura unida a la masa la hace fermentar y crecer. La levadura es la que nos da un buen pan…
El Espíritu es el alma del mundo y de la Iglesia y de todo. El espíritu está presente en todo dándole el toque divino…

Cada persona de la Trinidad tiene su peculiaridad, como cada elemento del pan, y los tres forman un único Dios. A cada persona le atribuimos una obra: la creación, la redención, la santificación.

-          Un pan además de estos tres elementos, que son fundamentales, a veces se le añaden otras cosas. ¿Qué cosas?
Sal, grasa, azúcar, pasas, etc.

-          En este “Pan Trinidad” formado por el Padre el Hijo y el Espíritu Santo, ¿qué serían estos otros elementos?

Cada uno de nosotros. No somos esenciales a la Trinidad, pero le damos algo, le completamos, si puede decirse así, con algo… Le damos no porque le falte, sino porque así nos realizamos nosotros y podemos ser perfectamente felices.

Nosotros estamos llamados a ser dioses en la Trinidad y ya desde esta tierra... Dios, por su gran amor, ha querido hacernos participes de su divinidad y aunque no somos esenciales a ella, como la sal, la grasa… al pan, le damos sabor, color… Presencializamos a la Trinidad… Este ser como dioses no tiene nada que ver con la propuesta del pecado original, porque en él el demonio tentó a la humanidad a que fuera divina por sí misma, por sus solas fuerzas, independientemente de Dios, peor aún, dándole la espalda. Estar asociados a la Trinidad, según el Plan de Dios quiere decir unirnos a Él en la obediencia del amor. Este es el único camino por el cual podemos ser partícipes de la divinidad.


¡Qué gran amor nos ha manifestado el Padre al hacernos sus hijos e incorporarnos al misterio de la Trinidad!

viernes, 17 de mayo de 2013

Pentecostés

Este Domingo celebramos Pentecostés.

Cincuenta día después de la Pascua, el Espíritu Santo descendió sobre la primera comunidad fundada por Jesús y desde entonces ella ha proclamado el Evangelio a todos los hombres.

No fue esa la primera vez que recibieron el Espíritu, pero a partir de entonces el testimonio se hizo universal, de allí que con Pentecostés se inaugura el tiempo de la Iglesia como continuadora de la obra redentora de Cristo.

En el año de la Fe debemos tener muy presente que esta misma Fe es un Don otorgado por Dios en el Bautismo, lo cual se atribuye principalmente al Espíritu Santo. Sin embargo no se trata de una gracia divina para que la gocemos en el interior de nuestro corazón privadamente. Nada más lejos del cristianismo que una vivencia religiosa puramente emocional e interna.

El acontecimiento de Pentecostés nos recuerda que la Fe es para compartirla y proponerla en el respeto que toda conciencia humana merece. En definitiva, la Fe es para proclamarla. Predicarla no es proselitismo que busca adeptos. Es anuncio de la verdad revelada por Dios para la felicidad eterna de sus hijos. 

Pero, ¿qué es esa Verdad Revelada? Días atrás, hablando sobre Pentecostés, el Papa Francisco decía "La verdad no se aferra como una cosa: se encuentra. No es una posesión, es un encuentro con una Persona", la de Jesús. Compartir y proclamar la Fe es colaborar con ese encuentro.

Es el Espíritu Santo el que propicia ese contacto con Jesús: en primer lugar en nosotros mismos y también en el corazón de los demás. Colaborar en que ese encuentro se produzca y sea fecundo es anunciar la Fe que hemos recibido.

Por eso hay que pedirle al Espíritu Santo que el contacto que tenemos con Jesús sea siempre más y más profundo y pedirle ser buenos colaboradores suyos en el encuentro con la Verdad que nuestro prójimo necesita.

Vivamos este Pentecostés 2013 invocando la fuerte presencia del Espíritu Santo en nuestras personas y en nuestras comunidades. Tratemos de conocerlo cada vez más y prestarnos a su acción Divina.


Un breve PPS

miércoles, 1 de mayo de 2013

1 de Mayo San José Obrero. El valor del trabajo

El Día del Trabajador tiene para la Iglesia una connotación especial. Se celebra a San José Obrero.
El Evangelio de hoy nos muestra a Jesús despreciado por ser el Hijo del carpintero y de la que llaman María.
El trabajo manual de artesano era icompatible con quien se dedicaba a cultivar su espíritu e inteligencia.
Tal vez hoy también haya varios que menosprecian este tipo de trabajos identificándolos erróneamente con un sector social y hasta étnico. En el mundo materialista que nos toca vivir, los empleos artesanales, domésticos o de alguna manera dependientes, son (en el terreno real) los menos remunerados y por tanto, los que menor capacidad económica brindan. En la sociedad del éxito inmediato, donde juega un papel preponderante el "factor suerte" (con lo cual Dios queda afuera), los trabajadores anónimos son los últimos. En efecto hoy se pondera la profesionalización que conlleva una carrera de estudios superiores, capaz de otorgar un trabajo redituable. Pero, sin embargo aún en el terreno de los profesionales, muchos consiguen un puesto simplemente por corruptos "amiguismos"
No es que haya que rechazar una formación académica. De hecho, Jesús en el Evangelio de hoy se presenta como alguien que, además de ser un artesano, sabe cultivar su espíritu e inteligencia. De allí la extrañeza de los nazaretanos cuando decen: "¿De dónde le viene esta sabiduría?"
Al respecto, la respuesta a esta pregunta bien puede ser: de su padre. De su padre por partida doble; del Padre Celestial, Sabiduría Eterna, Creador y Artesano del Universo; de su padre adoptivo, José, judío piadoso y artesano de la madera.
Lo intersante de todo esto es que el Hijo de Dios y del carpintero, se hizo trabajador con sus manos y sabio con su inteligencia. Ambas esferas no se contraponen en Cristo, se integran. Pero lo más interesante para nosotros es que en ellas vive con total humildad. No se engríe frente a los ignorantes, ni adopta la posición contestataria y resentida contra los intelectuales.
Por otro lado, al hacerse hombre el Hijo de Dios y dejarse educar humanamente por el carpintero, nos muestra que el valor del trabajo no viene del rédito económico que dé, ni del reconocimiento social del momento. Que el valor del estudio tampoco es mercantil; es decir,en tanto y en cuanto posibilite una entrada exitosa en el "mercado laboral"
El valor del trabajo y del estudio está ante Dios y la propia conciencia. El Libro del Génesis, en los primeros capítulos muestra al hombre como el encargado de toda la Creación. De mantenerla, hacerla prosperar y hasta embellecerla. Eso es lo que debemos lograr con nuestras tareas. Hacer del mundo, dentro de sus inevitables imperfecciones, la antesala del Reino de Dios, para mí y para los demás. Sin tomar la actitud del cachorro que destruye todo, simplemente porque es posible hacerlo, divertido, y la del perro del hortelano que no come, ni deja comer.
Descubramos en el trabajo intelectual o manual, no solamente nuestra dignificación, sino también nuestra santificación, porque es una tarea que el Hijo Divino del carpintero también realizó, compartió y comparte con nosotros. Somos hermanos de Cristo Obrero, los que trabajamos hoy y los que nos preparamos para hacerlo.
José el carpintero, es también el esposo de María, la Madre, la ama de casa. Que sublimes tareas son estas las de la mujer, aunque no sean las únicas, ni las inhabiliten para realizar otras.
Feliz día del trabajador

miércoles, 17 de abril de 2013

Domingo del Buen Pastor

El cuarto domingo de Pascua es el llamado Domingo del Buen Pastor. En él  los textos del evangelio presentan como tal a Cristo.

La expresión Buen Pastor, es traducción del griego y puede también traducirse como Hermoso y más profundamente como Auténtico.

La figura del Pastor está siempre referida a sus ovejas, aquellas que escuchan su voz y lo siguen. Frente a ellas aparece un grupo contrario. Serán los seguidores de otras voces, de otros pastores.

Cristo se presenta como el Pastor que da la vida eterna; los otros pastores también ofrecen cosas a sus seguidores, pero no pueden dar esa vida ¿En qué rebaño andamos, qué es lo que perseguimos, qué consideramos indispensable, qué nos quita el sueño? La respuesta a esta pregunta puede mostrarnos a nuestro pastor. Si no es Jesús, estamos a tiempo de redireccionar nuestros pasos; o dejarnos encontrar por Él. El Buen Pastor es el que, dando su vida, busca y recobra a la oveja perdida.

Este Domingo es el dedicado a rezar por las vocaciones sacerdotales y religiosas, porque a través de ellas debe mostrarse al mundo y a la Iglesia el rostro bondadoso de Cristo Buen Pastor. Es una tarea imposible para un hombre. Sólo puede realizarse con la Gracia de Dios. Por eso es necesaria la oración por los pastores. No porque haya pocos, ni para que los Seminarios estén llenos, sino para que los llamados dejen actuar a Dios en sus corazones. Ahora bien, cuantos más sean los ministros que se dejen llevar por la Gracia, tanto mejor estará el rebaño y por eso debemos también rogar para que su número se acreciente. Que sean muchos y cada vez más los que reciban la Gracia de hacer presente a Cristo Buen Pastor entre sus hermanos.

El Papa Francisco dijo en su homilía de Jueves Santo que a través del sacerdote la unción, la Gracia, el Poder de Dios, debe llegar a todo el rebaño, particularmente a los que están en la periferia; es decir, aquellos que están sufriendo. Son los más expuestos a que se comercialice con su buena fe y su necesidad. Hay que rogar para que los consagrados hagan esto para que no terminen siendo gestores, sino intermediarios entre el Señor y sus hermanos. Por eso los invitaba, en aquella oportunidad, a ser pastores con olor a oveja. A estar en medio del pueblo, no para ser populares, sino para transmitirles la palabra, la bendición y la Persona de Jesús Buen Pastor.

El Jueves Santo, Francisco exhortaba:
Queridos fieles, acompañen a sus sacerdotes con el afecto y la oración, para que sean siempre Pastores según el corazón de Dios.

Queridos sacerdotes, que Dios Padre renueve en nosotros el Espíritu de Santidad con que hemos sido ungidos, que lo renueve en nuestro corazón de tal manera que la unción llegue a todos, también a las «periferias», allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora. 


Recemos por los consagrados, por los sacerdotes, por los seminaristas, por los que son llamados, por los que aún no saben que están siendo convocados, por los que en algún momento lo serán. No olvidemos a nuestros Obispos y al mismo Santo Padre.